¿Puede una sola cirugía contaminar más de lo que imaginamos?

    ¿Puede una sola cirugía contaminar más de lo que imaginamos?

    Los quirófanos generan muchos residuos peligrosos. Descubre cómo hacerla más sostenible desde la práctica clínica.

    30 de julio, 2025
    Equipo Desarrollo Clínico LBF

    Una cirugía puede generar hasta 12 litros de residuos líquidos, y un quirófano promedio produce cerca de 2 toneladas de desechos mensuales. Esta cifra no solo impacta el medio ambiente, también los costos hospitalarios y la salud pública.

    Hoy, el sector salud es responsable de casi el 5 % de las emisiones globales de gases de efecto invernadero, y los quirófanos son una de sus mayores fuentes de residuos peligrosos. Frente a este panorama, la sostenibilidad dejó de ser un “valor agregado” para convertirse en una necesidad urgente.

    En América Latina y el Caribe, el 70 % de los residuos hospitalarios se manejan de forma inadecuada, según la OPS. Esta mala gestión representa un doble riesgo: uno sanitario y otro medioambiental. En respuesta, más de 80 países han asumido compromisos formales para avanzar hacia sistemas de salud resilientes al clima y bajos en emisiones.

    En Chile, la Ley Marco de Cambio Climático (2022) busca alcanzar la carbono neutralidad para 2050, lo que obliga a los establecimientos de salud a repensar sus procesos, reducir su huella ambiental y optimizar la gestión de residuos clínicos, especialmente en áreas críticas como el pabellón quirúrgico.

    5 claves para avanzar hacia un quirófano más sustentable

    1. Medir para gestionar: auditorías de residuos clínicos

    Realizar un diagnóstico de la producción de residuos por procedimiento permite identificar oportunidades de mejora y cuantificar el impacto ambiental.

    2. Optimizar el uso de insumos

    Priorizar productos con menor huella de carbono, reutilizables o con envases reciclables contribuye a reducir el volumen de desechos sin comprometer la seguridad.

    3. Tecnologías de evacuación de fluidos más limpias

    Reemplazar métodos tradicionales de recolección con sistemas cerrados y automáticos permite reducir derrames, riesgos biológicos y volumen de residuos contaminados.

    4. Capacitación en segregación y manejo de residuos

    Educar al equipo clínico sobre clasificación correcta de residuos evita la contaminación cruzada y reduce significativamente el costo de disposición final.

    5. Colaboración con proveedores comprometidos con la sustentabilidad

    Elegir tecnologías y marcas que ofrezcan soluciones con certificación ambiental impulsa una cadena de valor más limpia y responsable.

    Reducir el impacto ambiental del quirófano no solo mejora la eficiencia hospitalaria, también protege la salud pública y fortalece el compromiso del equipo clínico con la sociedad.

    Porque cuidar la vida también implica cuidar el entorno donde esta ocurre.

    Fuentes: 1. Organización Mundial de la Salud (OMS), 2022 2. Organización Panamericana de la Salud (OPS), Informe Residuos América Latina 2021 3. Ley Marco de Cambio Climático, Gobierno de Chile, 2022 4. “Hospitales sostenibles: desafíos y oportunidades”, The Lancet Planetary Health 5. Global Green and Healthy Hospitals Network, 2023

    Forma parte de nuestra comunidad LBF.

    Déjanos tus datos y accede a contenido educativo pensado para tu desarrollo profesional.